RATONOFOBIA EN RATONOTOPIA
A veces pienso que el cuento aquel del "Raton de Campo y el Raton de la ciudad" se puede aplicar a mi persona. Solo que el raton de campo regresa despues de desilucionarse de la ciudad. Yo no. Aqui me quedo, terca. Aqui donde, casualmente, los ratones son tan comunes como los impuestos y los seguros medicos. Los quieren tanto aca en Estados Unidos que, por ejemplo, el mejor amigo de George Shrink es un raton de su tamano que se llama Squicky. Yo he visto el otro dia uno, de carne y hueso, negro y orejon, de espaldas igualito a Mickey Mouse, lo juro. Si hubiera tenido el numero telefonico del Flautista de Hamelin, lo hubiera llamado de inmediato, pero no. En mi pais los ratones nunca me causaron tanto espanto. Alla son de color gris claro y son enanos comparados con los de aca. En Lima los llaman pericotes. Los de aca son ratones gringos, no se si me entienden. Lo unico que ruego es que "Pinky y Cerebro"no vayan a apoderarse un dia del mundo. La primera vez que vi uno, recien llegada de Peru, mis gritos se escucharon hasta en mi patria. Una prima de New Jersey me dijo que no seria el primero ni el ultimo. He llegado a la conclusion de que este debe ser un aspecto mas del desarrollo. Las casitas de ratones son parte de las residencias y apartamentos. Los constructores agregan en los planos una pequena abertura en la parte inferior de las paredes, tipo puertas de acceso a la casa de Jerry (de "Tom & Jerry"). Hasta debe estar contemplado en la constitucion. Y es que en los rellenos aislantes del calor y del frio entre las paredes de carton, tan convenientes, --y ahora entiendo por que el Hulk atravesaba las paredes con su cuerpo, y es que no aprenden los americanos de los tres chanchitos, hay que construir las casas de ladrillooo!-- y en los sotanos y en los conductos de aire, hay mundos oscuros habitados por seres diminutos, con nacionalidad estadounidense. Ahora entiendo tanta inspiracion y tantos ratones famosos. En "Mouse Hunt" (no recuerdo el titulo en espanol) los herederos de una mansion casi destruyen la casa tratando de exterminar a un raton que no estaba dispuesto a mudarse. No saben como los comprendo.
Mis hijas no les temen. Y eso que no saben que "Super Raton" es capaz de salvar el mundo. Despues de la bienvenida que me dieron los roedores a este pais, convenci con llantos irrefrenables a mi esposo de que debiamos poner veneno para que mueran, malditos. Encontre en Internet que hay varias enfermedades causadas por los ratones. Mouse en mano (tenia que ser mouse?, podia haber sido turtle, o crocodile...) imprimi hojas y hojas de informacion y se las mostre. Recien cuando lo amenace con divorciarme acepto la idea. Nos mando de fin de semana a New Jersey, y coloco el veneno. A mi hija se le ocurrio llevar su video favorito para el viaje: "Stuart Little", no importa. Esa noche tuve una pesadilla en la que me enfrentaba a Reepicheep, el raton parlante de "Cronicas de Narnia", con su especie de espada y su pluma detras de la oreja, me mataba al final. Cuando regrese de viaje me senti mejor. Estaban muertos o casi. Lo digo porque entrando a la casa veo a un moribundo --le falto comer mas veneno al infeliz-- . Me trago el grito que me salia del corazon para no contagiar esta fobia a mi hija, y ella se acerca a mirarlo. Que lo recojan y lo maten, por favor, al desgraciado!, digo. Mi esposo lo mete en una caja para llevarlo al bosquesillo, por que tendria que matarlo?. Mi hija llora, que la dejen mirar al raton. Y despues de que pedi amablemente que escogieran entre el o yo, salieron de la casa. Alla afuera la nina pudo observarlo unos minutos. Luego subieron al carro y se fueron al bosquecillo. Toda una ceremonia!. La nina me pidio esa noche que le leyera la historia de Dr. De Soto, que trata sobre un dentista que tiene que curarle la muela a un zorro; un trabajo muy peligroso, considerando que Dr. De Soto y su esposa son ratones.
Parece que la pesadilla ha pasado.
Tengo los tickets para El Cascanueces, ya sabemos quienes son los villanos en la obra: ratones con un rey raton y todo. No importa, al salir mi esposo desvia la mirada antes de cerrar la puerta. Que paso, que viste?, le pregunto. Nada, me dice. Estoy segura de que vio a Speedy Gonzales escondiendose debajo de la estufa.
