A doce horas de distancia

Relatos sobre Perú y Estados Unidos. Los dos lugares donde me ha tocado vivir. Anécdotas y experiencias. Cotidianidad. Nada profundo. Saquen sus conclusiones ustedes solos. No es educativo ni aleccionador.

miércoles, febrero 28, 2007

LA PROPINA

Mi querida Sandra, amiga, gracias por llamarme de larga distancia por mi cumpleaños. Quiero hablarte sobre tu hermana, corta y yo te llamo porque la llamada te va a salir muy cara...

...ahora sí. No estás ocupada, no?. A tu hermana la he visto muy bien. Está subida de peso, pero tú dices que así vino desde Perú. Está contenta, con una sonrisa de oreja a oreja, creo que ésta es la mejor época de su vida. Sin embargo, quiero que me permitas decirte lo que pienso sobre su estadía en este país, en el nombre de nuestra amistad de tantos años, espero que no te moleste.
No me parece que deba estar acá, sola. Yo le he preguntado que si está loca. Ella se ríe a carcajadas. Qué es eso de que vino con una beca de estudios por seis meses y que ya tiene acá más de un año. Y no creas que está estudiando. Se le acabó la beca y pasó a la fila de las ilegales. No es que quiera meterme en su vida pero si fuera mi hermana haría todo lo posible para que regrese a estudiar.

Qué es eso de que le faltaba sólo un ciclo para terminar la carrera de derecho.
Qué es eso de que está trabajando toda la semana desde la mañana hasta la noche. Le he preguntado si tiene cinco hijitos en Perú a los que tiene que mantener, ha abierto la boca de par en par para reírse otra vez. Ella tenía que terminar su carrera y buscar trabajo allá.

Te digo todo esto, espero que no te moleste mi intromisión, porque estoy cansada de ver todo lo que se dice sobre los latinos en este país. El otro día la señora de la limpieza me contó que su hija había sido la única hispana que se graduó de la secundaria, los demás se fueron retirando a lo largo del año. Y estamos hablando de secundaria. Ni qué decir del College, la vida es tan cara acá que tienes que trabajar para vivir, y no te alcanza la plata para estudiar. Los libros son caros. Cualquier institución educativa está fuera del alcance de una persona que tiene que pagar cuarto, ropa, diversión y comida.

Ya sé que no vas a poder convencerla de regresar. Si fuera tú, enfermaría a tu papá y la haría regresar de emergencia. Es por su bien. Ese novio que tiene es árabe. Ese día me dijo que no comerían nada porque estaban celebrando el Ramadán. He visto mujeres que cuando se casan tienen que cubrirse de pies a cabeza con velos y túnicas porque están casadas con un musulmán. Va por mal camino, creéme, es muy joven; está emocionada con su libertad y los billetes verdes que recibe cada fin de mes. Está trabajando en un restaurant.

No, no estoy diciendo que está sufriendo, está feliz. No se da cuenta de que está formando parte de los que llegan a servir a los demás, de los que viven apeñuscados en un cuartito con cinco a más compañeros, de los que son criticados por su falta de interés en el progreso. De los que reciben 8 dólares la hora como salario y están felices. Ella es feliz, sale todas las noches a bailar (a espaldas de su novio) y tiene muchos amigos.

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Sandra, gracias por llamarme para desearme feliz cumpleaños, han sido cinco años desde nuestra última conversación. Sí, supe que tu hermana se casó con un peruano, no con el musulmán. Ya tiene dos hijos, muy gorditos, por cierto; me los he encontrado el otro día. Los gorditos van a la escuela pública en el barrio latino cerca del restaurante donde ella trabaja, así no tiene que caminar mucho a la hora de recogerlos para llevarlos donde la baby sitter antes de salir para su trabajo de la noche.

Sí, me contó que tu papá murió hace ya cuatro años y que ella no pudo regresar por su condición ilegal. La vida de casada la ha hecho ganar unos kilos más. Me contó que el otro día llegaron unos americanos al restaurante y le dieron 30 dólares de propina. "30 dólares de propina era más del 20% de la cuenta...casi cien soles...un pasaje Piura--Lima en bus cama y todavía me quedaba para el taxi...".

Y parecía que le hacían cosquillas, se reía a carcajadas...

¿Tú crees que se reía de mí?.