La Fiancé
Segui durmiendo cuando escuche el celular. Luego mi esposo me dijo que no podia creer que alguien lo llamara a las 2.30 p.m. Estabamos de vacaciones en Canada. No contesto porque no reconocio el numero y no queria pagar el roaming internacional. Se quedo muy desconcertado porque tenia ese mismo numero en varias llamadas perdidas. Habra sido numero equivocado, le dije. Al dia siguiente nos enteramos de lo sucedido. Se trataba de una historia nada menos que de 150 policias con traje de camuflaje, un robot de esos que rompen ventanas, con camarita y todo, y un tanque de guerra. Yo no cerre la boca cuando me lo contaban. Habia sucedido dentro de nuestra propiedad y la policia habia cerrado el vecindario. Aqui donde nunca pasa nada. Aqui donde dejamos las puertas de nuestras casas y de nuestros autos abiertas porque no hay nada a que temerle. Aqui donde no hay veredas para que no caminen desconocidos. Yo soy la unica latina aqui. Las ninas que juegan con mis hijas tienen los cabellos dorados como el trigo y los ojos tan azules como el mar que rodeaba esa isla donde estabamos de vacaciones. Esos son lios de negros o de latinos, habra pensado algun vecino prejuicioso. Pero habian sido americanos. Pete y su fiancé (que asi la presentaba siempre a ella). Hace seis meses, mi esposo les permitio vivir en la cabanita de atras de la casa a cambio de que la refaccionaran. Pete cortaba siempre el cesped. Era siempre amable, mis ninas lo saludaban de manera coqueta: hello, Piti pit. Y el les contestaba con algo gracioso. La mujer, note que era mayor la unica vez que la vi de cerca, parecia muy joven por su contextura delgada, su cabello suelto y su agil caminar. Pete me habia dicho un dia que no tenia hijos, pero que su fiancé tenia dos, ya adultos. O sea que la fiancé si era mayorcita. Se les veia bien juntos, y tranquilos. Pete es musculoso pero menudo. Los dos tienen ojos azules y jamas les entiendo nada de lo que dicen porque montan las palabras y tienen un acento de quien viene de la montana. El tampoco me entiende cuando le hablo, no esta habituado a mi acento hispano. Vi mas de una vez a los hijos de ella. Dos jovenes atleticos, con una novia atractiva, mas bien parecian modelos de revistas o algo asi. El lio habia ocurrido por causa de ellos. Vinieron a visitar y se quedaron. Pete les presto su auto para que se vayan a la playa y se fueron a comprar drogas. Cuando Pete lo supo, no se como, los echo de la casa. La fiancé quedo dolida. En la noche fueron a tomar unos tragos con unos amigos, cuando regresaron discutieron, ella le puso el cigarro en la espalda (aunque en mi barrio nadie fuma). El salio a llamar a la policia, Pasaron 20 minutos y regreso para encontrarla escopeta en mano dando de tiros y haciendo huecos por toda las paredes de la cabana. Por suerte Pete salio ileso. Despues de nueve horas de resistencia, la policia con su robotito rompio ventanas y puertas y entro por dos flancos diferentes. Una de las vecinas dice que la fiancé le disparo a la policia tambien. Hoy le vi la cara a Pete, esta avergonzado. No se que va a pasar, los vecinos no van a permitir a sus ninas venir a jugar con las mias. Mi esposo me ha preguntado que debemos hacer. Me da pena por Pete, pero me imagino a la fiancé de regreso, ya tuvo bastante practica con eso de los tiros. Y nosotros tenemos que proteger a nuestras hijas, y a nuestros vecinos.

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